miércoles, 8 de febrero de 2012

GRANDES CIENTÍFICOS-10: (Alexander Fleming).


Alexander Fleming, uno entre un millón, dedicó su vida profesional enteramente a la investigación de las defensas del  cuerpo humano, e intentó dar batalla a distintas infecciones bacterianas. En 1928, descubrió la penicilina, siendo considerado actualmente como uno de los más importantes descubrimientos de la terapéutica moderna.

Alexander Fleming, uno entre un millón, fue un famoso científico escocés, que nació en agosto de 1881, fue el descubridor de la proteína lisozima y del antibiótico penicilina, que obtuvo luego de investigar las propiedades del hongo Penicillium chrysogenum. Fue el tercero de los cuatro hijos habidos en segundas nupcias por Hugh Fleming, el cual falleció cuando Alexander tenía siete años No era muy buen estudiante, el más tarde gran científico, científico comenzó a sentir amor pleno por la observación detallada y el talante sencillo y, al cumplir los 13 años, se trasladó con uno de sus hermanastros a Londres, donde finalizó su educación gracias a dos cursos intensivos.
A los 20 años, gracias a una pequeña herencia que le permite dejar de trabajar, decide estudiar Medicina y, tras una prueba de admisión, logra una plaza en el St. Mary´s Hospital Medical School de Paddington, de Londres, centro al que estuvo vinculado profesionalmente durante toda su vida.
 Se alistó en el ejercito en 1900 para luchar en la guerra de los Boers, pero nunca llego a intervenir en ésta, pero si en la Primera Guerra Mundial como oficial del Royal Army Medical Corps. Durante la guerra fue médico militar en los frentes de Francia y quedó impresionado por la gran mortalidad causada por las heridas de metralla infectadas. Finalizada la guerra, regresó al Hospital St. Mary donde buscó intensamente un nuevo antiséptico que evitase la dura agonía provocada por las heridas infectadas.
Sobre el año 1906, Fleming comenzó a trabajar para el equipo del bacteriólogo Sir Almroth Wright, con quien fue socio por más de 40 años. En el año 1922, descubrió la enzima lisozima, utilizando como principal prueba la secreción nasal, ya que poseía la facultad de disolver determinados tipos de bacterias. En 1928, descubrió la penicilina, siendo considerado actualmente como uno de los más importantes descubrimientos de la terapéutica moderna.
Fotografía procedente del contenedor
         de imágenes de Google
Es posible que fuera por casualidad, por accidente o error, pero la genialidad estaba en darse cuenta de lo que había pasado, pues durante un estudio del doctor acerca de las mutaciones de determinadas colonias de estafilococos, encontró interesante el hecho de que uno de los cultivos había sido contaminado por un hongo identificado como el Penicillium notatum, observando el comportamiento del cultivo, comprobó que los estafilococos que se ubicaban en la zona inicial de contaminación se habían vuelto transparentes por efecto de una substancia antibacteriana.
 Aunque él reconoció inmediatamente la trascendencia de este hallazgo sus colegas lo subestimaron. Fleming comunicó su descubrimiento sobre la penicilina en el British Journal of Experimental Pathology en 1929. Fleming no patentó su descubrimiento creyendo que así sería más fácil la difusión de un antibiótico necesario para el tratamiento de las numerosas infecciones que azotaban a la población. En definitiva, su investigación se basó en la búsqueda de sustancias que atacasen a las bacterias sin dañar al hombre. A lo largo de su carrera profesional desarrolló importantes investigaciones en los campos de la bacteriología, la quimioterapia y la inmunología.
 En el año 1942, Fleming fue elegido miembro de la Royal Society y recibió el título de Sir. Tres años después, ganó el Premio Nobel junto a sus colegas Florey y Chain, ya lo contaremos cuando lleguemos a los premios Nobel de ese año 1945. Tras sufrir una trombosis coronaria, Alexander Fleming falleció en Londres en marzo de 1955 y fue enterrado como héroe nacional en la cripta de la Catedral de la Catedral de San Pablo de  Londres.
A pesar de haber descubierto una sustancia capaz de combatir las infecciones bacterianas, Fleming y sus colaboradores no lograron aislar la penicilina. La penicilina en estado puro fue producida en 1940 por Ernst Boris Chain y Howard Walter Florey; y el fármaco se empezó a utilizar de forma masiva en la Segunda Guerra Mundial, logrando salvar muchas vidas. Se cuenta como anécdota que Fleming fue admitido en el Chelsea Arts Club después de realizar pinturas con gérmenes, estas pinturas consistían en pincelar el lienzo con bacterias pigmentadas, las cuales eran invisibles mientras pintaba pero surgían con intensos colores una vez. 

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